Ayer día 24 de Septiembre, Marruecos se vistió de nuevo para la celebración de la fiesta más conocida y más celebrada en el mundo islámico, conocida como Aid Kbir o la Fiesta del Cordero.

Esta fiesta, coincide con el décimo día del mes Dhul Hiyya, el último del calendario lunar islámico y conmemora el sacrificio que hizo Abraham, ofreciendo a Alá un cordero con el fin de evitar que matara a su hijo Ismael. De esta manera, con esta celebración se  simboliza la confianza en Alá.

La también denominada Fiesta del Sacrificio, Aid Al Adha, tiene una duración de dos días y el acto más significativo es el sacrificio de un animal como un cordero, una vaca o una oveja en manos del cabeza de la familia. Se decapita el animal y se cuelga su cabeza mirando a la ciudad Santa de la Meca. Posteriormente, de la carne del animal se acostumbran a hacer tres partes. Una, va destinada a los más pobres, que a menudo no tienen el poder adquisitivo suficiente para comprar un animal. Otra parte se regala a la familia y a los amigos y la restante pertenece a aquellos que lo realizan.

Coincidiendo con esta celebración, son millones los peregrinos que acuden o se encuentran en la Meca durante la Fiesta del Cordero. Allí tienen lugar sacrificios y oraciones conjuntas y se hace patente la importancia de esta fiesta de gran dimensión religiosa, que equivaldría a la Navidad para los cristianos.

Durante estos dos días es también una tradición regalar a los niños ropa y zapatos nuevos, así como reunirse en familia, felicitar a los conocidos y amigos y comer los platos más típicos de cada comunidad.